27 julio 2006

Aznar negoció con ETA

Artículo previamente publicado en el diario "El Comercio" (www.elcomerciodigital.com)

Ocultar la verdad en política siempre es arriesgado. Al PP le costó perder las últimas elecciones, pero no aprendió la lección. Pretende ocultarla ahora cuando basa su estrategia de oposición en encubrir la realidad de su propia negociación con ETA e intentar hacer fracasar el proceso actual con unos ataques contra el PSOE y contra el presidente Rodríguez Zapatero que carecen la más mínima base a poca memoria que uno tenga. La manipulación de la que está siendo víctima el proceso de paz exige algunas puntualizaciones –todas ellas contrastables fácilmente en las hemerotecas– para ser fieles a la verdad.
Aznar inició la negociación con ETA en noviembre de 1998 e hizo unas declaraciones formales en las que así lo anunciaba. Sus lenguaje de entonces tiene una gran trascendencia. Nadie puede pensar que un presidente del gobierno use al azar sus palabras en una comparecencia pública. Todas y cada una de ellas tienen su intención, están bien meditadas y responden a lo que el presidente y su equipo quieren transmitir. Y más aún cuando el objeto de la comparecencia es nada menos que anunciar el inicio de negociaciones con la banda terrorista ETA.
En aquella ocasión, Aznar se refirió a ETA como “Movimiento de Liberación Nacional Vasco”. Y esta fue, sin duda, su primera concesión política a la banda, al reconocer que al menos una de las partes en conflicto pensaba que había una nación, el País Vasco, que debía ser liberada de algo. Ese reconocimiento nunca fue explicitado por otro presidente del gobierno español, ni antes ni después de que lo hiciera Aznar. La expresión venía a dar, en boca de quien la pronunciaba, carta de naturaleza política al conflicto (algo inédito hasta ese momento) y significaba un cambio de rumbo de hondo calado en la política antiterrorista de todos los gobiernos de la democracia. Por otro, equiparaba a la banda a otros movimientos que, utilizando análogas denominaciones, han luchado, especialmente en América Latina, contra diversas dictaduras, reconociéndole una cierta legitimidad de la que, sin duda, carece. Además, ponía sobre la mesa el programa político de la banda, la denominada alternativa KAS (inseparable de las siglas MLNV que Aznar utilizó) y que recoge las aspiraciones máximas de la banda.
Otros miembros del gobierno de Aznar, antes y durante el proceso hicieron declaraciones que preparaban el camino para un final dialogado de la violencia. Ricardo Martí Fluxá, Secretario de Estado de Seguridad, decía: “El proceso será largo. No podrá haber nunca vencedores ni vencidos”. Y continuaba: “La palabra rendición total es profundamente ajena a lo que puede suponer la posición del gobierno [del PP] en torno a ETA”.
Es decir, el gobierno de Aznar estaba poniendo en marcha un profundo camino de negociación política radicalmente contrario a sus posiciones actuales. Además, lo estaba poniendo en marcha pocos meses después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, cuando apenas se llevaban tres meses de tregua y en un año, el 98, en que ETA había asesinado a seis personas, entre ellas, el concejal del PP Alberto Jiménez Becerril y su esposa. ¿Traicionó Aznar a estos muertos?
Durante los trece meses que duró el cese de la violencia terrorista se produjeron, sin embargo, más de mil quinientos actos de kale borroka y continuó la extorsión a empresarios, actuaciones que, a diferencia de la actual, no estaban incluidos en la tregua del 98. Sin embargo, nada de esto impidió que las negociaciones continuasen. Es más, los gestos del gobierno de Aznar hacia ETA habían comenzado antes, ya en el año 96, cuando se iniciaron los acercamientos de presos al País Vasco, siendo Mayor Oreja ministro del Interior y mientras permanecía secuestrado Ortega Lara. ETA le agradeció públicamente el gesto, por boca del portavoz independentista Floren Aoiz: “El hecho de que el gobierno vaya dando marcha atrás en la política de alejar presos nos parece algo positivo y estamos convencidos, además, de que es fruto de la lucha de este pueblo”. Unos 135 presos se beneficiaron de las medidas de acercamiento, entre ellos, algunos de los más sanguinarios, como Domingo Troitiño, que participó en la matanza de Hipercor. También se concedieron numerosos terceros grados, que permitían a sus beneficiarios acudir sólo a dormir a la cárcel.
A lo largo de este proceso, todos los partidos políticos apoyaron sin fisuras y lealmente al gobierno de Aznar en la negociación que iniciaba. Sin embargo, este apoyo no fue correspondido con una actitud de consenso o de diálogo con la oposición. El representante del PSOE en materia antiterrorista, Alfredo Pérez Rubalcaba, se enteró del inicio del proceso por un teletipo de la agencia EFE. Al día siguiente, un representante del PP le llamó por teléfono y le leyó el mismo teletipo textualmente. Esa fue toda la participación que el PP permitió al principal partido de la oposición.

La reunión con la banda terrorista se desarrolla en Suiza durante la primavera de 1999. En agosto de ese año, hay declaraciones de dirigentes del PP donde se aventuraban nuevos contactos y medidas penitenciarias favorables. Por desgracia para todos, tres meses después, las negociaciones fracasaban y ETA daba por finalizada la tregua. No salió bien, pero había que intentarlo y el gobierno de Aznar cumplió con su deber, lo mismo que el de Felipe González antes y el de José Luis Rodríguez Zapatero en la actualidad. Esperemos que ésta sea la definitiva y que el PP abandone la estrategia de torpedear el proceso por la única razón de que es un presidente socialista el que lo ha iniciado.

¿Ha sido un atentado terrorista?

El homicidio de cuatro observadores de la ONU en el sur del Líbano ¿ha sido un atentado terrorista de Israel? Yo no me siento capacitado para dar una respuesta definitiva, pero muchos datos oscuros y extraños en torno a ese ataque hacen plantearse la moralidad de la actuación de Israel en la zona. No es que las vidas de unos observadores de la ONU valgan más que las de cualquier libanés. Valen lo mismo y son ya decenas los hombres y mujeres inocentes muertos en la ofensiva. Pero el hecho de que se trate de un ataque con bombas de alta precisión contra las instalaciones de una organización internacional de la que los israelitas sabían con total certeza que no participaba en los combates ni albergaba a terrorista alguno es, sin duda, revelador. Dichas instalaciones estaban perfectamente identificadas y no cabe pensar que Israel, con uno de los servicios de inteligencia más potentes del planeta, desconociese su ubicación. Por otro lado, la misión de la ONU, con el nombre de FINUL, lleva presente en el Líbano desde hace 28 años.
A lo largo del ataque, que duró más de 6 horas, los observadores de la ONU habían llamado 10 veces para advertir a las autoridades israelíes de su situación, en plena línea de fuego, siendo víctimas de los bombardeos de su ejército. Nada hizo Israel. Cuatro muertos más, inexplicables, en una progresión de violencia que nadie sabe como parar. Quizás no anduviese descaminado Pepe Blanco cuando afirmó que los muertos civiles tal vez no eran sólo simples daños colaterales.

21 julio 2006

Contra la guerra y la barbarie

Transcribo aquí el manifiesto de diversas organizaciones ante la situación de guerra que está viviendo el Oriente Próximo. Puede encontrarse también en la página www.ugt.es

NO A LA GUERRA Y A LA OCUPACIÓN. POR LA PAZ EN ORIENTE PRÓXIMO
Oriente Próximo está desmoronándose y la desproporcionada acción militar israelí en el Líbano y Gaza debe cesar. Dado lo extremadamente grave de la situación, hacemos un llamamiento para que se paralice de inmediato la intervención militar y las tropas vuelvan a sus cuarteles. No podemos consentir más actos de guerra que cuestionan las legítimas aspiraciones y derechos de las poblaciones que aspiran a vivir en paz y con dignidad.
Queremos reaccionar. Tanta violación del derecho internacional no puede agotar la indignación del mundo. No creemos en la justicia abstracta y menos en la de la ley del Talión. Defendemos el derecho internacional, la democracia cotidiana y el libre ejercicio de la convivencia ciudadana. Y como organizaciones convocantes queremos ser firmes en nuestra voluntad de contribuir al acuerdo y el reconocimiento mutuo de dos Estados, uno israelí y otro palestino, mediante el cumplimiento del derecho internacional.
Todos somos rehenes, mujeres, hombres, niños, ancianos, pueblos, buena gente que asistimos impotentes a las imágenes de destrucción. La espiral de violencia que nos atenaza es brutal e injusta. Estamos asistiendo a la sinrazón de una nueva violación de los Convenios de Ginebra sobre las leyes de la guerra.
Nunca habrá una solución militar para este conflicto. Por ello rechazamos que la única estrategia que cuente sea la militar. Exigimos la inmediata intervención del Comité Internacional de la Cruz Roja y reclamamos la urgente movilización de los actores sociales, de todas las instituciones, para que su autoridad moral se legitime con el apoyo de miles de ciudadanos y ciudadanas que queremos poner fin a la guerra y la ocupación de militar.
No queremos más actuaciones simbólicas o testimoniales. Sí, pedimos la renuncia a cualquier violencia. Pero no consentiremos el doble rasero en la exigencia de condiciones. La paz en Oriente Próximo implica el reconocimiento al derecho de existencia de un Estado palestino en los territorios ocupados ilegalmente desde 1967.
No podemos callar más. Realizamos un llamamiento al fin de la violencia, para que se cumpla la legislación internacional, se levante el castigo colectivo y se impulse ayuda humanitaria masiva para las poblaciones afectadas por el conflicto. Y pedimos al Gobierno español, a la Unión Europea y a los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que actúen con urgencia para lograrlo.
ORGANIZACIONES CONVOCANTES: PSOE, IU, CCOO, UGT, Foro Social de Madrid, Asociación Hispano-Palestina “Jerusalén”, Plataforma “2015 y más”, Federación de Asociaciones de Defensa de los Derechos Humanos, Paz con Dignidad, ONG “Paz Ahora”

04 julio 2006

El civismo será asignatura

La Ley Orgánica de Educación incluye una asignatura denominada educación para la ciudadanía y los derechos humanos. Es, sin duda, una buena noticia. El civismo -la condición de ciudadanos de una sociedad- se aprende. Es preciso dedicar cierto tiempo y esfuerzo a asimilar contenidos como los propuestos para esta nueva asignatura: democracia y participación ciudadana, medio ambiente, igualdad entre sexos, educación vial, solidaridad y multiculturalidad. Muchos países como Finlandia, Dinamarca, Suecia o Francia ya disponen de asignaturas similares.
En una sociedad plural, con multitud de ideologías, creencias, religiones o ausencia de ellas, orígenes culturales, etc. hemos dejado de tener una fuente única de valores y "virtudes", como ocurría en el pasado y, sin embargo, todavía no hemos construido un espacio común y compartido por todos, por la sociedad en su conjunto, que facilite la convivencia y la construcción de un civismo constitucional que, sin restar nada a los principios privados de cada uno, asiente el marco de mínimos exigibles a todos.
Como ha escrito la catedrática de Ética Adela Cortina, "ha costado mucho aprender que la libertad es superior a la esclavitud, la igualdad a la desigualdad, la solidaridad a la exclusión, el respeto activo al desprecio, la responsabilidad por lo vulnerable al abandono". No dejemos que esa lectura humanista y de progreso quede orillada, al contrario, debemos ponerla en el centro del sistema educativo y cooperar para que se transmitan a las generaciones en formación para que el futuro sea mejor que el presente.

23 junio 2006

Una persecución implacable

El fundamentalismo religioso de algunos dirigentes políticos del PP ya tuvo como consecuencia el retraso en el avance científico de nuestro país en algunos aspectos, como el uso de células madre.
Otra cara del problema lo plantea la inhumanidad de los integristas para con el sufrimiento de los moribundos. La implacable persecución de la Comunidad de Madrid contra los médicos del hospital de Leganés por realizar sedaciones de enfermos terminales es un triste capítulo más de la España negra, con las entrañas inmisericordes que se ha encargado siempre de velar por la ortodoxia a costa de incontables sufrimientos humanos.
Leía, hace ya unos días, una entrevista a uno de esos médicos. Esos que, en línea con la mejor práxis médica y humanista, quisieron evitar el dolor y la angustia de una agonía difícilmente soportable en el propio servicio de urgencias a muchas personas. Son sus palabras: "Si no hay ningún tratamiento, ni esperanza de recuperación, es atroz dejar al paciente en esta situación y a la familia presenciándolo". Tras quince meses de acoso por parte de la Inquisición (o Comunidad de Madrid), este médico ha decidido abandonar el hospital. Los perjudicados serán los ciudadanos de esa región, que contarán con un buen médico menos. Los vencedores, solamente la derecha nacional-católica. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar la dictadura de los prejuicios y de la sinrazón? ¿Hasta cuándo las mentiras? La última, decir que desde que se fueron estos médicos, la mortandad en Urgencias había descendido un 40%. La realidad es que se dieron instrucciones para que los enfermos terminales en cuidados paliativos, que antes morían en Urgencias, se lleven a otra planta. De este modo, no computan en las estadísticas y los mentirosos pueden hacer más creíbles sus calumnias. Detestable.

20 junio 2006

Rouco, doctor honoris causa

La mezcla de ideología política retrógrada y fundamentalismo religioso es atroz. (En Bush, sirve para justificar la guerra de Irak y Guantánamo, por ejemplo). Pero, sobre todo, es una traición flagrante al Evangelio. Es una mezcla, sin embargo, que no falta en la actualidad española. Así sucede en el discurso de Rouco, repetido durante su investidura como doctor honoris causa por una universidad privada, cuando invoca la unidad de España (lo que no deja de ser una reivindicación política, parte del ideario nacionalista que supongo que él profesa) como punto fundamental de una reconstrucción cristiana de España. La fotografía de Rouco en primer plano con un siniestro Aznar al fondo, como invitado a la esperpéntica ceremonia, asustaba un poco. La vuelta del nacionalcatolicismo más reaccionario (y más anticristiano).
Curiosamente, el individuo se atreve a atribuir al relativismo ético (inexistente, a mi entender) las atrocidades nazis o a alarmarse por una presunta disolución de la separación de poderes (que sólo existe en su enferma imaginación), pero se olvidó -nadie es perfecto- de que las atrocidades nazis algo le deben al silencio cómplice de la sede vaticana y que el peor atentado cometido en España contra la separación de poderes, el golpe de estado de Franco, contó con todas las bendiciones de la Iglesia Católica española.
Un poco de coherencia y un poco de Evangelio no vendrían mal en el yermo panorama de la conferencia episcopal de nuestro país.

12 junio 2006

Superar la desmemoria

(Este artículo fue previamente publicado en el diario español "El Comercio")

La playa de San Lorenzo es maravillosa en cualquier época del año, pero a mí me gusta especialmente en ésta, avanzada la primavera, cuando la luz ha robado ya buena parte de sus horas a la noche y los gijoneses empiezan a considerar su arena como una posibilidad para ocupar las mañanas de domingo. Poblada aquí y allá, pero aún con el privilegio aristocrático de disponer para uno de veinte o treinta metros de arena blanca a la redonda.Asomado a los balaustres del Muro, llama la atención el azul profundo de las aguas del Cantábrico, que acaban de despojarse de su pátina invernal -todavía presente, con su gris metálico, hace pocas semanas-, pero que ya dejan ascender vaharadas de olor a verano, a salitre, a juegos y a crema bronceadora.Desde el barrio de La Arena, la bahía se extiende, hacia el este y hacia el oeste, como en un abrazo que uniera de forma simbólica dos casas, las que fueron morada de Jovellanos y de Rosario Acuña, dos gijoneses -uno de nacimiento, de adopción la otra- heterodoxos, incomprendidos y presa del furor de los fanáticos. A la izquierda, empezó su vida el ilustrado en el lejano siglo XVIII. A la derecha, la concluyó la escritora y articulista en 1923.Con el correr del tiempo, ya en pleno siglo XX, las mismas voces que se alzaron contra ellos -la del Absolutismo, la de la intolerancia, la de la sinrazón- siguieron gritando contra el progreso, contra la modernidad y contra las libertades, materializadas, por ejemplo, en la Segunda República, la primera democracia española con el profundo sentido que le damos hoy a la palabra. Salvo en el caso de Jovellanos, sobre quien existe ya un consenso de aceptación universal (consenso tal vez más fácil por su lejanía en el tiempo), la memoria ha sido flaca para con los inconformistas y los reformadores.¿Superaremos, en este año de aniversario y conmemoración, en este 75 aniversario, la amnesia colectiva para con la República, para con quienes la hicieron posible y para con quienes después la defendieron frente a la amenaza que supuso el golpe de estado fascista? Algunos datos para la esperanza: la declaración del Congreso de los Diputados de 2006 como Año de la Memoria Histórica, la anunciada aprobación de la Ley de la Memoria, la creación de una cátedra conjunta entre universidades españolas y la Autónoma de México para recuperar el legado de los centenares de catedráticos y profesores exiliados a ese país al final de la guerra civil, el homenaje tributado en Gijón a los maestros y maestras de la República... Vamos superando la desmemoria en un proceso lento y pausado.La vista del mar y el aire fresco y húmedo del Muro no pueden impedir, sin embargo, que me asalten pensamientos sombríos. Pienso que, en sentido contrario, en el otro plato de la balanza, siguen pesando hechos enormemente injustos. Porque aún más grave que la desmemoria es el escarnio. Y de escarnio puede calificarse la agresión que el Ayuntamiento de Valencia estaba llevando a cabo hasta que la movilización social detuvo los planes de su alcaldesa, Rita Barberá. Para construir nuevas tumbas, destrozó una fosa común que contiene los restos de más de quinientos asesinados por el franquismo. Es la locura del ladrillo migrada de los chalés a los nichos. Desde la tierra negra, compactada por el paso de las décadas, habla con voz elocuente el osario de los fusilados, de los represaliados. ¿A quién molesta su voz? ¿Qué oídos hiere como para querer acallarlo arrojando aquellos restos humanos a un vertedero? Son memoria real, concreta, imperecedera; sedimentos delatores que alguien no quiere que perduren.Afortunadamente, la voz de la intolerancia no es fuerte entre nosotros. La convivencia entre españoles es, por lo general, ejemplar. El espíritu cívico y la solidaridad se muestra en cada oportunidad en que son invocados: contra la guerra, contra la mentira. Hay, por tanto, que ser optimistas aunque algunos políticos no den precisamente ejemplo. Como esos que patalean en los escaños y tienen que ser apercibidos (cuando no expulsados) por el presidente del Congreso. Como esos que tratan de convertir el delicadísimo asunto del terrorismo y el proceso de paz en que nos hallamos (aun a riesgo de hacerlo fracasar) en materia de desgaste para el Gobierno. Son los mismos que desterraron a Jovellanos; los mismos que -a falta de argumentos- acusaron a Rosario Acuña de brujería; los mismos que -también a falta de argumentos- pretenden confundir a Zapatero con ETA.Frente a ellos, el compromiso cívico de Giner, de Pérez de Ayala, de Machado, de Juan Ramón Jiménez, de Alberti, de Miguel Hernández, de Max Aub, de Alejandro Casona («la República la han hecho posible los intelectuales», dijo Azorín), y el de Ernest Lluch, de Fernando Buesa, de Enrique Casas, para con los valores de la libertad, la igualdad y la solidaridad y frente al 'Muera la inteligencia' que alguno parece haber convertido nuevamente en su divisa.

05 junio 2006

Un capitán del ejército de Franco

Como en este blog no quiero sólo tratar temas de actualidad, sino estimular a la reflexión y hacer trabajar a la memoria, voy a transcribir algunas de las respuestas que dio el capitán franquista Gonzalo de Aguilera a varios periodistas extranjeros que cubrían nuestra guerra civil. Lamentablemente, aunque las opiniones de este hombre dejaron pasmados a los corresponsales, no parece que tuvieran incidencia en aquel tratado de no intervención (de las democracias occidentales) que dejó España a merced de la sí intervención de las potencias fascistas.
Nos dice Preston que "Gonzalo de Aguilera era un tipo ilustrado, de rica familia. Estudió ciencias y filosofía en Alemania e Inglaterra y hablaba cuatro idiomas. Su formación le valió para que, primero el general Mola y después Franco le utilizaran como portavoz de las ideas del bando nacional". Como se podrá ver a continuación, esas ideas están bien lejos del panorama idílico que algunos farsantes y revisionistas próximos al aznarismo y que se hacen pasar por historiadores quieren hacernos creer.
Algunas perlas del "intelectual" franquista:
"El gran error que han cometido los franquistas al empezar la Guerra Civil Española ha sido no fusilar de entrada a todos los limpiabotas. Un individuo que se arrodilla en el café o en plena calle a limpiarte los zapatos está predestinado a ser comunista. Entonces ¿por qué no matarlo de una vez y librarse de esa amenaza?" (Entrevista del capitán Aguilera con el periodista inglés Peter Kemp.)
«Tenemos que matar; matar y matar; ¿sabe usted?», declaraba ufano Gonzalo de Aguilera al periodista norteamericano John Whitaker: «Son como animales, ¿sabe?, y no cabe esperar que se libren del virus del bolchevismo. Al fin y al cabo, ratas y piojos son los portadores de la peste. Ahora espero que comprenda usted qué es lo que entendemos por regeneración de España... Nuestro programa consiste... en exterminar un tercio de la población masculina de España. Con eso se limpiaría el país y nos desharíamos del proletariado. Además también es conveniente desde el punto de vista económico. No volverá a haber desempleo en España, ...¿se da cuenta?».
"Todos nuestros males vienen de las alcantarillas. Las masas de este país no son como sus americanos, ni como los ingleses. Son esclavos. No sirven para nada, salvo para hacer de esclavos. Pero nosotros, las personas decentes, cometimos el error de darles casas nuevas en las ciudades en donde teníamos nuestras fábricas. En esas ciudades construimos alcantarillas, y las hicimos llegar hasta los barrios obreros. No contentos con la obra de Dios, hemos interferido en su voluntad. El resultado es que el rebaño de esclavos crece sin cesar. Si no tuviéramos cloacas en Madrid, Barcelona y Bilbao, todos esos líderes rojos habrían muerto de niños, en vez de excitar al populacho y hacer que se vierta la sangre de los buenos españoles. Cuando acabe la Guerra destruiremos las alcantarillas. El control de natalidad perfecto para España es el que Dios nos quiso dar. Las cloacas son un lujo que debe reservarse a quienes las merecen, los dirigentes de España, no el rebaño de esclavos", relata Preston que contó este prócer franquista a un periodista norteamericano.
Por cierto, he encontrado en la red un artículo de Pío Moa tratando (patéticamente) de defender a este bárbaro de los injustos ataques a los que le sometemos los sirvientes del marxismo. Tiene tela la cosa...

01 junio 2006

El Estado de la nación

El debate sobre el estado de la nación centra cada año las discusiones políticas durante una o dos semanas. Para no ser menos, aquí va mi reflexión.
Creo que ha sido uno de los debates donde más patente ha quedado la diferencia de discurso entre gobierno y oposición. Las críticas de los comentaristas y medios de comunicación (algunas, feroces, incluso en los medios de la derecha extrema) han sido casi unánimes en cuanto al agotamiento del discurso de Rajoy. No es que tuviese un mal día (probablemente lo tuvo) ni que sea mal parlamentario (aunque no me guste su estilo), es que el armazón ideológico y político de lo que dijo no se sostiene. La táctica del "cuanto peor, mejor", del profeta de desgracias y apocalipsis, del que desea a su país todos los males porque eso le beneficia a él tiene, afortunadamente, un corto recorrido.
El discurso rancio de "se rompe España" ya no funciona. No tiene gancho, fuerza ni tirón (y menos, cuando se está viendo más claramente cada día que España no se rompe). El tremendismo ante el fenómeno de la inmigración ya ha sido analizado en este blog hace unos días: es puro Le Pen apelando a lo peor de cada uno y a los miedos más irracionales para conseguir ventaja. Le sitúa en un abrazo (mortal) con la extrema derecha que tendrá un coste electoral para el PP o un coste moral para nuestro país, tal vez irreparable. Fue más prudente Rajoy en su táctica de desgaste con el tema del terrorismo. Pero la prudencia le duró 24 horas. Ya ha hecho unas nuevas declaraciones amenazando al gobierno, estrechando el cerco, planteando ultimatums inaceptables. Lo dijo González y tiene razón: la postura del PP en materia terrorista debilita al gobierno y por eso lo hacen. No sé si son plenamente conscientes de que, en este tema, lo que debilita al gobierno fortalece a ETA. Probablemente sí son conscientes y les da igual.
En el lado positivo, ha habido numerosos anuncios interesantes que beneficiarán a los ciudadanos: medidas para favorecer la contratación indefinida de jóvenes, becas y préstamos sin interés para cursos de postgrado, subvenciones para cursos de inglés. La ley de dependencia (ver en este blog el post "Elogio de la debilidad") y la de igualdad supondrán una extensión de derechos de los menos favorecidos, lo que unido al incremento de la cooperación para el desarrollo nos sitúa en un horizonte de amplio contenido social para el fin de la legislatura.

29 mayo 2006

Esperanza Aguirre, ¿una iluminada?

De las muchas noticias que podría elegir para comentar (por ejemplo, los 24 asesinatos de civiles a sangre fría cometidos por los marines en Irak y que ahora han salido a la luz), escojo ésta por chocante y por reveladora.
Esperanza Aguirre, marquesa consorte, ha sorprendido con estas revelaciones: "En el mundo, no me ha impresionado nadie; el Papa, Isabel II, el Dalai Lama... Lo siento, sólo me impresiona Aznar". Lo he leído en el dominical de El País.
Seguramente, si no la impresionan los personajes recientes, menos lo harán los históricos, ni Azaña, ni el Mahatma Ghandi, ni Luther King, ni Indalecio Prieto, ni los americanos de la Brigada Lincoln, que vinieron a jugarse la piel, y a dejarla resecándose, convirtiéndose en cuero sobre la tierra de la meseta o junto al frente del Ebro por librar a nuestro país, en el que nada se les había perdido, de la tiranía fascista.
Nadie impresiona a esta mujer de hielo. Sólo Aznar. Es un comportamiento que estamos habituados a ver en las personas captadas por una secta, en los iluminados por un fervor religioso patológico. ¿Puede tratarse de un desvarío, del primer síntoma de una incipiente locura? ¿Habría de apartarla un galeno precavido de sus responsabilidades de gobernanta?

25 mayo 2006

Fomentan el odio racial, el miedo y la xenofobia

La intervención de Ángel Acebes, secretario general del Partido Popular, en el Congreso refiriéndose a la inmigración ilegal no podría haber sido más lamentable. Mientras miles de personas mueren de hambre y enfermedad en África y se agarran, como al último clavo ardiendo, a la aventura, muchas veces mortal, de cruzar el océano hacia Europa, este individuo se permite frivolizar con el tema.
En una alusión falsaria, mendaz y cínica al problema de la inmigración, Acebes, el mentiroso del 11-M, establecía una relación entre los africanos que en pobres embarcaciones cruzan hasta Canarias, y el asalto a chalets y urbanizaciones de lujo en Cataluña. Ni éstos africanos son delincuentes (son simples supervivientes del naufragio de un continente entero) ni forman parte de las bandas que asaltan chalets ni vienen a España con intención de delinquir. Parece ser que las bandas organizadas se nutren especialmente de personas procedentes de los Balcanes y zonas aledañas, curtidos por más de una década de guerras fratricidas de una crueldad intolerable, y no entran, precisamente, en cayucos, sino cruzando la frontera con Francia, abierta en virtud de los acuerdos de Shengen.
Lo que Acebes hace es mezclar la lógica alarma ante una oleada de delincuencia, que debe ser combatida con todo el rigor del estado de derecho, con la inmigración para crear un clima de "invasión" que propicie el rechazo de la sociedad. Pero esto es jugar con fuego. Por un lado, porque es un modo muy eficaz de sembrar odio racial y xenofobia; por otro, porque se crea el caldo de cultivo para la aparición de grupos de extrema derecha, que no tardarán en vincular (como hacían en los años de la Transición) democracia con delincuencia y con desorden.
Habrá que recordar que las mafias extranjeras camparon a sus anchas por España durante los gobiernos del PP, que se establecieron en nuestro país sin especiales actuaciones del ministerio del Interior (del que, ¡oh, sorpresa!, el propio Acebes fue titular) y que es ahora cuando se crea una unidad especial para la lucha contra este tipo de crimen y se refuerza con varios centenares de guardias civiles la lucha contra sus delitos.
Presentar a un pobre hombre o mujer africano que llega rendido y medio muerto a la costa española como un integrante de peligrosas bandas mafiosas sería ridículo si no fuera trágico a la par que inhumano. En cualquier caso, es mentira.
Algunos sostuvieron que el PP había hecho un servicio a la democracia integrando a la ultraderecha en su seno. Yo me permito dudar que la haya integrado: la ultraderecha se ha quedado con el partido. Ahora mandan ellos y Rajoy se calla.

23 mayo 2006

¿Quién no desea el fin de ETA?

Tras la declaración de alto el fuego permanente de la banda terrorista ETA, los españoles hemos iniciado un proceso con enorme ilusión: el que puede conducir al fin de ese horrible anacronismo de una organización que utiliza el asesinato para tratar de conseguir sus fines políticos. Parece imposible que alguien pueda no desear el fin de ETA o que, movido por intereses partidistas, intente poner dificultades al proceso. Parece imposible, pero no lo es. Tanto el Partido Popular como la AVT, una de las asociaciones de víctimas del terrorismo, la que obedece las consignas del PP, han decidido olvidar su obligación ciudadana y andar un incomprensible camino en solitario, aislados del resto de la sociedad española, poniéndose al margen del proceso de paz. Alcaraz, presidente de la AVT ha roto cualquier medida de lucidez y racionalidad al pronunciar frases como la de que "el gobierno trafica con la sangre de los muertos".
Esgrimen diversos argumentos, pero pierden toda credibilidad cuando se compara con su actitud ante el último intento, en el año 1998, de poner fin a la violencia etarra mediante la negociación. Entonces gobernaba José María Aznar. Nadie le acusó entonces de traficar con sangre. Nadie le acusó entonces de rendirse al terrorismo o de sacrificar el estado de derecho. Sin embargo, durante su negociación, ni ETA había renunciado de modo definitivo e irrevocable a la violencia, ni había renunciado a sus objetivos políticos independentistas. ¿Por qué esa doble vara de medir? ¿Por qué quienes fueron protagonistas del proceso de 1998 exigen ahora cosas que no se exigieron a sí mismos entonces, cuando Aznar llamaba a ETA "Movimiento de Liberación Nacional Vasco? ¿Aquello no era una traición y el proceso actual, transparente y refrendado por el Congreso de los Diputados, sí lo es?
La deslealtad es muy mala consejera en política, aunque pueda reportar beneficios a corto plazo. Si hablamos de temas como el terrorismo, de tanta trascendencia, la deslealtad al gobierno legítimo de la nación es un error que no debería perdonarse. Los ciudadanos debemos recordar quiénes están intentado poner palos en la rueda de las negociaciones de paz.

22 mayo 2006

Cuanto más integrismo, más hipocresía

Se ha producido la condena (¡por fin!) de Marcial Maciel por unas gravísimas acusaciones de pederastia que vienen ya coleando desde hace mucho tiempo. Este hombre es el fundador y alma del movimiento ultracatólico de los Legionarios de Cristo. Parece que cuanto más integrista es un movimiento, más hipocresía encontramos en él. Por fin se ha separado a este individuo de todo ministerio público, una condena durísima para un sacerdote, que raras veces se utiliza.
Parece una ley de la psicología: cuanta más represión, cuanta más insistencia en negar el cuerpo, cuanta más obsesión por "angelizar" la vida humana, más podedrumbre se genera en el interior de las personas. Un caso extremo lo constituye, según se ha visto, Marcial Maciel, acusado por ocho personas de haber cometido contra ellos abusos sexuales cuando eran unos seminaristas, apenas adolescentes.
El diario ultracatólico y filoderechista Alba publicaba recientemente en primera página un reportaje sobre este movimiento sectario titulado: "Legionarios de Cristo, un ejército para amar". Esperemos que no hayan aprendido a "amar" según el desviado ejemplo de su fundador.

19 mayo 2006

Por un mundo árabe moderno y laico

Se repite cada vez más el debate de si es posible un mundo árabe que, al igual que hizo hace siglos el occidente cristiano, separe poder civil y religión, modernice sus estructuras y establezca un sistema democrático respetuoso con la Declaración Universal de los derechos humanos. Decenas de miles de turcos, que se manifestaron ayer contra el asesinato de un juez a manos de un abogado islamista, parecen afirmar que sí. Que es posible. "Turquía es laica y seguirá siéndolo", coreaban los manifestantes.
El mundo islámico tiene pendiente la revolución de la modernidad. Debe aún hacer su "revolución francesa" y debe dar a luz a su propio Voltaire. Tal vez lleven algunos siglos de retraso en ese proceso, pero no están peor de lo que estaban nuestros propios países hace tiempo. Y tampoco nuestro camino ha sido lineal y sin retrocesos. Al contrario, muchas han sido nuestras idas y venidas (baste recordar los 40 años de nacional-catolicismo español).
Nosotros, desde las naciones occidentales, estamos obligados a facilitar ese devenir, sin dar argumentos a los fundamentalistas para que propaguen el extremismo religioso. Amenazas, prepotencia, bombardeos, partidismo ante sus conflictos, como el palestino... todo ello va en la mala dirección. La miseria y la desesperación de los pueblos tampoco ayuda en nada y debe ser combatida desde la solidaridad mínima exigida por nuestro presunto humanismo.
Creo que, de algún modo, el acercamiento respetuoso y el diálogo como iguales sí puede producir los frutos apetecidos. Varios líderes árabes participaron en Sevilla con el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, en la inauguración de una exposición sobre el pensador árabe Ibn Jaldun, en el marco de la Alianza de Civilizaciones que, promovida por Zapatero, ha sido adoptada como propia por el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan. Facilitar el diálogo y la comprensión mutua es su objetivo y, personalmente, creo que ése es el camino para conseguir un mundo árabe laico y moderno en el siglo XXI.

16 mayo 2006

¿Están a favor de la homofobia?

Pasmado se queda uno ante la nota emitida por la Conferencia Episcopal Española en la que señala que la educación contra la homofobia es considerada "un grave peligro" por introducir una "deformación de la verdad en niños y jóvenes", refiriéndose a la posibilidad (terrible para los obispos) de que a las personas homosexuales les sean reconocidos derechos equiparables a los heterosexuales.
Se queda uno pasmado y no por la sorpresa (otros comentarios de este calibre ya han sido expuestos por el sector ultraderechista y ultramontano de la Conferencia), sino por la gravedad que empieza a suponer una iglesia beligerante enemiga de los derechos humanos y del propio Evangelio que debería predicar. En los últimos tiempos, la uniformidad entre la doctrina del PP y las manifestaciones del sector fanático de la Conferencia (capitaneado por Rouco, que nunca aceptó su derrota en las elecciones para presidir este organismo), supone un duro golpe para todos los cristianos de izquierdas y progresistas, que ven utilizados puestos de responsabilidad que sólo deberían estar al servicio de la fe, para manejos partidistas en función de las afinidades ideológicas de algunos prelados.
Esta es la respuesta de los obispos a una resolución del Parlamento Europeo (la denominada con el código P6_TA (2006)0018) que condena la homofobia en sus diversas manifestaciones.
El propio PP debería desmarcarse de la injerencia episcopal en asuntos civiles (como es la legislación en materia de derechos) que, en una democracia, han de ser canalizados a través de las instituciones del Estado, tal y como regula nuestra Constitución (que separa claramente el campo de actuación del poder político y el ámbito confesional privado). Ser complaciente con estos comportamientos lleva un riesgo aparejado: ya he encontrado en una página web ultracatólica un listado con nombre y apellidos de los eurodiputados populares que votaron a favor de la resolución y los epítetos que les dedican no son precisamente amables... Ser incluido en listas de este tipo, según quien las haga, puede poner a cualquiera los pelos de punta.
Viendo la noticia por el lado positivo, estamos avanzando en la construcción de la Europa que queremos: la social, la de los derechos humanos, y eso tiene que molestar a algunos. Al texto de la resolución del Parlamento Europeo (por otra parte, irreprochable, moderada y digna de todo apoyo), se puede acceder desde este enlace:
http://www.europarl.europa.eu/omk/sipade3?TYPE-DOC=TA&REF=P6-TA-2006-0018&MODE=SIP&L=ES&LSTDOC=N

12 mayo 2006

Respeto al Parlamento

El parlamentarismo es, con toda probabilidad, la forma más civilizada de participación política de entre las instituciones que los seres humanos hemos creado con tal fin. Lugar de intercambio de opiniones y puntos de vista, de defensa de las propias opiniones mediante la palabra, espacio para el ejercicio de la oratoria, la confrontación y la refutación de las opiniones del adversario, así como del voto, constituye un símbolo de cómo han de gobernarse las cosas públicas. Sin embargo, hay personas que no lo entienden así. Hay personas que se mofan con sus comportamientos de esta institución básica en democracia, demostrando, en último término, que sus propias convicciones democráticas son más un barniz de conveniencia ante los signos de los tiempos que la verdadera raíz que nutre su ser cívico y político.
Estoy asombrado, a la par que indignado, por dos comportamientos que ayer tuvieron los representantes del Partido Popular en el Congreso de los Diputados y en la Asamblea de Madrid. En el primero, se atropelló el derecho a la expresión de un miembro del gobierno mientras un histriónico diputado de la derecha insultaba, gritaba y se mofaba de la Cámara y de su presidente y acabó expulsado del hemiciclo entre las risas y aplausos de sus compañeros de partido (lo cual es casi tan grave como el hecho anterior, por lo que tiene de solidario en la indignidad). En la segunda, la acción concertada de los diputados del PP daba lugar a una pantomima irrespetuosa que fue criticada con dureza por la propia presidenta de la Asamblea, de su mismo partido.
Parece que la derecha española no ha aprendido modales democráticos. Parece que, desde su peculiar forma de ejercer la oposición, dé lo mismo desgastar o dañar a unas instituciones que, por lo visto, no aprecian en lo más mínimo.
Desde aquí, mi queja, mi protesta, mi duelo por el daño que se inflige al parlamentarismo. Sólo eso: mi queja, mi protesta, mi duelo de ciudadano. Pero nada menos que eso.

11 mayo 2006

Reconocimiento público a los maestros de la República

Aquellos hombres y mujeres, que prestaron un servicio inestimable a la República española y, con ella, a toda la ciudadanía, han sido los destinatarios de un homenaje que se les tributó ayer en Gijón. La alcaldesa de esta ciudad, Paz Fernández Felgueroso descubrió ayer, en la fachada del Colegio Público Jovellanos, una placa con la que la ciudad de Gijón rinde homenaje a estas personas.
Los planes de la República de una regeneración de España a través de la educación, que venían proponiendo Giner y otros numerosos miembros de la Institución Libre de Enseñanza, no hubieran sido posibles sin la colaboración de una legión de personas que, desde sus puestos en la Escuela, como maestros y maestras, comenzaron una tarea educativa que exasperaba a las fuerzas de la derecha y fue violentamente truncada por la guerra civil. La ferocidad con que las fuerzas vencedoras de la guerra, los militares golpistas y los partidos próximos al fascismo, se ensañaron con los maestros de la República indica a las claras cómo su tarea era vital en la modernización de la sociedad, en la edificación de una democracia duradera y en la construcción de una ciudadanía consciente de sus derechos y exigente de sus libertades. Naturalmente, los golpistas de julio de 1936 no podían consentirlo.

09 mayo 2006

Oviedo, la Marbella del Norte


Que el concejal del PP en el ayuntamiento de Oviedo, Javier Sopeña, esté siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, no es una novedad. Al parecer, existen grabaciones que le implicarían, de confirmarse las informaciones difundidas por la Cadena Ser y varios diarios, en un trato urbanístico con dinero negro. Esta situación tan desagradable se une a la avalancha de actuaciones relacionadas con municipios del PP en todo el levante, especialmente en Murcia, donde han sido imputados numerosos ediles populares por casos de presunta corrupción urbanística.
Desde hace tiempo, en Asturias se denomina a Oviedo "la Marbella del norte" y no precisamente por su inexistente dotación de playas, sino por las sospechas de que no todo está claro en la gestión municipal. Sin imputar a nadie una actuación delictiva, cosa que dejo para los fiscales, sí es cierto que responsabilidades políticas, ocultación de información a la oposición, conexiones extrañas, privatizaciones inexplicadas e inexplicables son el pan nuestro de cada día en el municipio ovetense.
Por el bien de la democracia esperemos que la investigación de la fiscalía sea a fondo en este caso para despejar cualquier duda en un sentido o en otro y que la dirección nacional del PP no intente correr un tupido velo sobre ello, tratando equivocadamente de proteger a este individuo, concejal y senador popular.

05 mayo 2006

La mentira y su uso en la vida pública

Desde hace mucho tiempo sabemos que la guerra de Irak se basó en una campaña de mentiras extendida globalmente. Los tres patrocinadores de la guerra, liderados por el más poderoso de ellos, George W. Bush, trataron de extender el miedo para justificar su actuación deplorable, ilegal y al margen de las resoluciones de la ONU. (Aznar, mirando a la cámara, con tono de convicción: “Créanme, en Irak hay armas de destrucción masiva”).
Ayer se publicaba en El País una entrevista a Paul Pillar, jefe de la CIA a cargo de Oriente Próximo y Sur de Asia hasta 2005 y experto en antiterrorismo. Su afirmación es contundente: “La Administración de Bush lanzó una campaña organizada de manipulación para justificar la decisión, adoptada de antemano por razones políticas, de ir a la guerra de Irak. Ni las armas de destrucción masiva ni los inexistentes vínculos entre Sadam Hussein y Al Qaeda fueron los motivos reales de la guerra”.
Por otro lado, en España, a medida que vamos teniendo certezas sobre lo que ocurrió el 11-M, más fácil es dejar en evidencia la campaña de mentiras tejida por algunos medios de comunicación para complacer y ayudar al PP. Recientemente, se divulgó, en ese infructuoso intento de relacionar a ETA y los islamistas, que en la famosa fugoneta, se había encontrado una tarjeta del grupo vasco Mondragón. Nada más lejos de la realidad. A veces, de la mentira al ridículo sólo hay un paso: se había encontrado un casete de la Orquesta Mondragón. Estamos esperando las disculpas o las rectificaciones. El afán de tergiversar la realidad se da también en otras modalidades. Ayer tuvimos la experiencia cuasi mística de oír al portavoz del PP, Eduardo Zaplana, reclamando al actual ministro del Interior que aclare qué sucedía mientras Acebes era ministro, en un infructuoso intento de escapar de las propias responsabilidades.

04 mayo 2006

Comportamientos antidemocráticos

Aznar y Berlusconi, amigos durante sus respectivas etapas de gobierno, han tenido el mal gesto de no reconocer la victoria limpia y sin paliativos de sus oponentes políticos en unas elecciones democráticas. El primero, ha efectuado varias intervenciones públicas, especialmente fuera de España, en las que ha denostado la política exterior de nuestro país y ha atribuido el triunfo electoral del Partido Socialista a oscuros intereses inexplicados, llegando a vincular (en una actitud que roza el delito) el atentado terrorista del 11-M con alguna maquinación en su contra de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El segundo, ha retrasado hasta el último momento su dimisión tras perder las elecciones, no ha felicitado al ganador y, como Aznar, ha atribuido la victoria de la izquierda, no a la voluntad de la mayoría libremente expresada en las urnas, sino a fraudes y errores en el recuento. Los tribunales italianos han tenido que corregirle.
Es normal que a nadie le guste perder. Pero se puede perder con dignidad, con elegancia y empezar a preparar, al día siguiente, un nuevo proyecto político para recuperar el poder. Ni Aznar ni Berlusconi han sabido hacerlo. No se trata sólo de un caso de mala educación, de falta de madurez humana y política o de ganas de hacer el ridículo. Es más. Es un no creer en los mecanismos del sistema democrático. Es pretender que se posee algún título (¿venido de la tradición, de la historia, del Cielo?) para gobernar con más legitimidad que el adversario ("Si el país es nuestro, ¿qué hacen estos tipejos gobernándolo?"). Afortunadamente, en ambos países, el sistema es más fuerte de lo que se podría pensar. Ninguna artimaña o mala pasada puede vulnerar la legalidad y las normas electorales, que rigen por encima de los deseos poco recomendables de algunos. Quienes han ganado, gobiernan. Sólo conozco una excepción: la Comunidad de Madrid, donde la jugada de unos corruptos sirvió para anular el resultado de las elecciones y retornar a los "señores del ladrillo" a sus puestos de mando. Vigilemos para que no se repita.